miércoles, 26 de marzo de 2008



Perverso el día en el que
el escupitajo de Adán
fecundó a Eva.

I hurt myself today
To see if I still feel
I focus on the pain
The only thing that's real
The needle tears a hole
The old familiar sting
Try to kill it all away
But I remember everything

What have I become?
My sweetest friend
Everyone I know
Goes away in the end
You could have it all
My empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt

I wear this crown of shit
Upon my liar's chair
Full of broken thoughts
I cannot repair
Beneath the stains of time
The feelings disappear
You are someone else
I am still right here

What have I become?
My sweetest friend
Everyone I know
Goes away in the end

You could have it all
My empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt
If I could start again
A million miles away
I would keep myself
I would find a way



Hurt.
Que también puede interpretarse como un canto de la sociedad industrializada en su condición contemporánea, es la última canción de The Downward Spiral (álbum,1994), cuyo significado último es de una creación de conciencia de todo el daño que crea el ser humano cuando "destrona" a la idea de Dios, para tratar de ocupar su lugar y destruir como medio para no ser destruido.

¿Por qué destronar la idea de Dios? Porque éste es persibido como un "arruinador" y el humano quiere "arruinar" mas no ser "arruinado".


Ojalá puedan ver el vídeo en el vínculo.

martes, 25 de marzo de 2008









“En realidad, me parece que el arte es demasiado sublime para tratarlo con tanta indulgencia”

Anthon van Rappard (pintor y amigo de Vincent Van Gogh a propósito de “Los comedores de patatas”)


"A decir verdad, estoy de acuerdo con esta declaración y a la vez, tampoco lo estoy. ¿Qué es el arte sino una expresión, una proyección del mismo ser humano? ¿Qué es sino una manera que hemos encontrado para entendernos a nosotros mismos? No es que yo sea la persona indicada para hablar sobre el arte pero sí me gustaría hablar sobre éste y dar mi opinión al respecto.

¿Qué pasa con el arte, hoy?

A decir verdad, yo no creo que el arte sea algo que siempre deba manifestarse con “saco y corbata” ni mucho menos con una pretensión poética que lejos de manifestarse como tal, parece un mal chiste (jajaja, lo digo porque yo mismo he caído en eso). En realidad pienso que el arte puede presentarse con ropa casual e incluso con harapos (las vanguardias de los años 20 así como las neo vanguardias de los 60’s lo confirman jajaja). Pero, con todo esto, no estoy diciendo que cualquier cosa o cualquier expresión sea arte.

A lo largo de la historia, el ser humano ha producido magníficas obras artísticas sin siquiera darse cuenta. No porque no supiera ni entendiera lo que estaba haciendo, de hecho, hasta el hombre de la prehistoria sabía con toda conciencia lo que trazaba en las paredes de las cavernas. Es sólo que no consideraba tal acción como ahora la vemos, es decir, la de ejecutar una obra de arte. Al principio el ser humano sólo se concentró en producir objetos hermosos con una intención ya fuese ésta política, religiosa o social. La estética, la armonía y el equilibrio dentro de sus producciones eran de gran importancia. Sin embargo todo se ejecutaba bajo estrictos cánones de belleza, así que durante muchos miles de años no hubo una proyección individual del artista, sino una colectiva donde se manifestaba el estado espiritual o político de una civilización. El artista egipcio pintaba aquellos bellos murales como una expresión de su propia religión al igual que seguía un estricto orden político. Ese arte estaba destinado a ocultarse durante milenios dentro de las pirámides, no para contemplarse en un museo. Tal cosa hubiese sido una completa profanación y blasfemia.

Con todo esto lo que quiero decir es que el arte no es producto completo de la inspiración. Incluso me parece terrible tal concepción. El arte es (para mí) una proyección conciente del yo producto de la reflexión tanto estética como técnica. Estoy de acuerdo con Anthon van Rappard bajo la premisa de que el arte es algo que no se puede tomar a la ligera. No me agrada cuando veo gente que pretende hacer “arte” sin siquiera saber qué está haciendo. Uno no hace una “obra de arte”, el resultado final es arte cuando se compromete a plantear preguntas, cuando se involucra con la temática, cuando explora lo más íntimo del ser humano en todos sus aspectos. Yo no creo en aquella sentencia de “el arte por el arte”, creo más bien que el arte existe para ayudarnos a entendernos a nosotros mismos.

Es cierto que existen muchas obras que no tocan aparentemente ninguna temática relacionada con el hombre. Yo no creo que sea así, de hecho todo aquello que es arte, de alguna manera se relaciona con el ser humano desde el momento que le mueve a una respuesta catártica. Creo incluso que cualquiera puede hacer arte, siempre y cuando esté comprometido consigo mismo y con su obra y con la humanidad.

Ahora de nuevo, citando a Anthon van Rappard, no estoy de acuerdo respecto a su comentario a la pintura de Van Gogh. Como dije, el arte no debe tocar sólo temas sublimes. Yo prefiero mil veces el que toca todo aquello que el ser humano evita y teme aceptar. Sobre todo las vanguardias, que se atreven a mostrarse como movimientos antiartísticos.

En fin, lo único que quiero decir con todo este revoltijo de ideas, es que el arte se hace de manera conciente y reflexionada siempre guiada por la técnica y mantenida por la inspiración.

¡Saludos! Y recuerden que ésta es sólo mi opinión."




Bueno, escribí esto hace algunos meses. Sigo opinando lo mismo al respecto, y ésta es otra de mis verdades.

viernes, 21 de marzo de 2008

La fragilidad de la condición humana.


And it’s hard, to figure out what’s real

And what’s pretend…


¿Cuál es la realidad y qué es lo que he pretendido? ¿Dios existe? ¿Yo existo para Él? Creo que la idea de Dios va más allá de todo a lo que me he visto expuesto. ¿Cómo explicarlo? Perdonen mi vaguedad, pero es tan sólo que me siento muy desilusionado.

Últimamente he estado yendo a una capilla cerca de mi casa a orar. Es un lugar pequeño, muy acogedor y cómodo. El camino es corto y suelo ir en las mañanas. Cuando llego suelo orar al menos unos 20 minutos, pero eso no es lo importante, mis reflexiones más fuertes por lo general las genero en el camino de ida y de venida.

Y hoy me di cuenta de una verdad sobre mí mismo:

Renuncié a la búsqueda de la santidad para concentrarme en la búsqueda de mi humanidad en toda su dimensión.

¿Estuvo bien eso? ¿Era necesario? Por dentro me siento terrible ante tal revelación. Tiempo atrás, hace no mucho, decidí que dejaría de apegarme a cualquier doctrina religiosa para encontrar mis propias verdades acerca de Dios. ¿Por qué? Porque el seguir una doctrina (al menos ahora a esta edad tan temprana) me parecía una completa renuncia a mi capacidad para pensar y cuestionar. Sentía que estaría viviendo las verdades de otros con los ojos cerrados.

No me agradaba tal idea.

Entonces la solución era vivir mis propias verdades, pero ¿cuáles eran estas? Algunas muy profundas pero también muy básicas. Primero que nada eliminé de mi ser la noción de pecado o de santidad. ¿Qué es el pecado para mí? Nada más que una condición del espíritu cuando éste se corrompe por completo. Yo sentí que no era necesario pensar en esos términos pues, siempre he luchado para que mi espíritu no sucumba y se corrompa. Para mí la condición de “bien” no existía, pues, al ser una oposición del “mal” me parecía tonto pretender ser “bueno” porque no era “malo”, ¿sí me explico? Son cosas básicas, muy básicas.

Como dije, yo no creo en el “bien” ni en el “mal” como tales, prefiero pensar mejor en los siguientes dos polos opuestos respecto al comportamiento de la gente: seres humanos que buscan vivir… y seres humanos que buscan sobrevivir.

Los segundos, están tan apegados a la existencia material, tienen tanto miedo y un vacío inmenso en su interior que harán todo lo posible para no sufrir y no morir. Lo que buscan con todo, es eso: sobrevivir. Los primeros, estos no luchan porque se han dado cuenta de que la vida es más que una pelea por la existencia. Tienen conciencia de ser vida con pena de muerte y lo aceptan como la realidad que es. Lo que buscan es estar en comunión con su prójimo, con ellos mismos y con Dios y el universo.

Yo trato de ser de las personas que buscan Vivir. Sin embargo, en esta vida y con la poca experiencia que tengo, a veces me inclino por sobrevivir, pero… en este mundo ¿quién no? (con esta pregunta no excuso mi debilidad humana) Mi meta: Vivir y dejar de sobrevivir.

Ahora por otro lado, en esta búsqueda de mi humanidad me he lastimado a mí mismo. ¿Por qué? Porque he sido humano, demasiado humano. Aún cuando he luchado por mantener la paz de mi espíritu, hay momentos en los que simplemente me dejo llevar por emociones y necesidades vacías… Y lo que más me pesa es esta soberbia que me carcome cada vez que me siento por encima de todo y de todos… Lo peor es cuando me doy cuenta de ello y me horrorizo ante mi falta de humildad (la única y verdadera sabiduría… ¿recuerdan el relato Zen sobre el ego?). Cuando pretendo aplastar e invalidar las opiniones de otros simplemente porque no están a la altura de mi pensamiento y porque las encuentro tontas, absurdas y… en el fondo… crueles. ¿Crueles? Sí, crueles porque manejan conceptos muy humanos, bajos y faltos de reflexión. Eso es lo que me duele… como dije antes, me parece cruel que el ser humano interpreta la realidad bajo procesos de pensamiento inconscientes marcados y determinados por las experiencias en la vida de las cuales no se tiene control (como dicen, “infancia es destino”).

Quizá al llegar a estos puntos, algunos piensen que estoy diciendo tonterías… Yo así me siento… Aunque a la vez, para ser sincero, me siento aliviado y me veo como lo que soy y no como el monstruo que sentía ser.

Amigos, hermanos, camaradas:

Voy a buscar la santidad. Ya me cansé de limitarme a ser sólo humano. Deseo volver a Dios e ir más allá de mis propios límites. No me mal interpreten, no quiero ser un santo afeminado como los ídolos de las iglesias (perdón por esta expresión pero es que en el fondo, todas las imágenes de la iglesia… son eso… ídolos. Siento pensar así pero no puedo evitarlo ahora que he tenido que estudiar con tanta profundidad la historia humana y ver y darme cuenta que muchas de las expresiones religiosas no son más que ritos primitivos que casi no han cambiado con el paso de los siglos… pero ojo, no critico la religiosidad, sino la manera humana de expresarla, siempre atribuyéndole un poder superior y místico a todos aquellos que se han ido al otro mundo…), quiero seguir siendo Yo, pero yendo más allá de mí mismo, o como diría Zaratustra: edificarme fuerte y resistente, antes de edificar a otros o incluso pretender engendrar a otro ser humano.

No quiero ser “más bueno” o “menos malo”, lo que deseo con todo es actuar con conciencia plena de las consecuencias. Decidir mis acciones de manera conciente y no sólo dejándome llevar por las emociones (las cuales no son más que reacciones químicas).

Tan sólo quiero estar cerca de Dios. Volver a él. Y así, volver a mí y a mi prójimo.

lunes, 17 de marzo de 2008


And nothing can stop me now

There’s nothing to tell

and everything I ever wanted

is inside of me

¿Hacia dónde voy? A veces pienso que lo sé. A veces, creo que tengo muy claros mis objetivos, pero al darme cuenta de mi posición real me doy cuenta que mis sueños son eso… sueños. ¿Podré volverlos realidad? Hace algún tiempo, no tenía ningún sueño, ninguna ilusión ni tampoco alguna motivación respecto a mi futuro y al futuro de mis proyectos. ¿Hacia dónde voy? Me pregunto de nuevo. El único lugar a donde quiero ir no existe por que siempre evolucionará según yo vaya creciendo y madurando.

¿Qué hay dentro de mí? Para ser honestos, muchas cosas de las que me avergüenzo, sobre todo estas enormes ganas de destruir, de arrasar, de escandalizar, y de crear pánico. (Un ejemplo muy claro de esto es el vídeo “El gran destructor”)

¿Pero qué quiero destruir? Quiero despedazar a todo ser humano hipócrita y vacío.

A la gente que me refiero es a aquella que no tiene fondo, aquella que no tiene escrúpulos, aquella que tiene poder (injustamente atribuido) sobre mí y sobre ti. No me interesa la política, tampoco hago alusión a ello. Cuando digo que quiero destruir, lo que pretendo es cuestionar a la gente que se ha cambiado su humanidad por la ilusión del dinero y de la dimensión carnal. Quiero despedazar su torpeza, su modorra, su codicia mostrándoles el horror del que son responsables. Quiero causar pánico a toda esta gente, quiero que vean el vacío, que se enfrenten a lo irracional, quiero darles un puñetazo en la frente y dejarlos mareados.

Quiero que recuerden cómo era sentir.

Dejo en claro que estos son deseos muy profundos en los que sólo pienso en momentos de verdadero enfurecimiento y decepción.

¿Qué pretendo hacer con mi vida? Quiero convertir todos mis dones y talentos, todo este enorme potencial dentro de mí en medicina para la humanidad. ¿Pero cómo lograrlo? Respecto a mis proyectos, estos son muy egoístas porque los hago para mí. A veces pienso en el receptor de estos, pero en realidad, los hago para mí. ¿Cómo adaptar lo que hay dentro de mí, mis verdades y reflexiones, a algo tangible y digerible para la humanidad?

Aún no lo se.

¿Soy un artista de verdad? Lo ignoro, pero si lo soy, ahora me encuentro apenas en mi primera infancia.

¿Qué significa esto?

Que aún estoy aprendiendo a mamar: todo es en función de mí.

Ésta es mi segunda verdad.

domingo, 16 de marzo de 2008


I think I used to have a purpose, but then again…

It might have been a dream.

Hola a todos. Hacía mucho tiempo que no me dedicaba a escribir pensando en uds. Mis amigos. Aquí estoy de nuevo, desnudando mi ego frente a ustedes y mostrándome completamente sincero.

¿Qué quiero compartirles el día de hoy? Como siempre, una parte de mí: mis verdades. He decidido que, a manera de auto análisis, voy a escribir mis reflexiones sobre mí mismo y sobre mi vida, realidad y circunstancias. Necesito saberlo, necesito saber en qué creo y recordarlo siempre.

Se que un ser humano cambia sus ideas a lo largo de su vida. Sí, es cierto. Pero en el fondo, el espíritu sigue siendo el mismo. Es sólo que siento que me encuentro en una etapa de mi vida en la que no puedo seguir avanzando más sin saber qué es en lo que creo. He cambiado tanto en poco tiempo. Muchas experiencias y muchas nuevas personas en mi vida me han ayudado a ser una nueva persona… ¿mejor o peor? No lo se y nunca me ha importado mucho, porque todo lo que hago va apuntado hacia mi propio entendimiento y hacia el de los demás.

- “Maestro ¿qué sería de mí si no me tuviera a mí mismo?”, pregunta el alumno, a lo que responde su sabio maestro: “Serías maestro”.

¿Sería maestro? Para mí, ser maestro equivale a saber vivir. Me parece sumamente cruel que el ser humano interpreta la realidad de sus circunstancias por medio de procesos inconcientes de los cuales no tiene control. Que para mí sea negro y para ti blanco no depende más que de lo que haya dentro de mí. ¿Entonces para vivir y ser “Maestro” tengo que hacer a un lado mi ego? ¿Cómo hacerlo si no primero sabiendo qué es este ego? Primero debo saber qué es lo que hay dentro de mí.

Luego, entonces, volvemos a la pregunta fundamental de toda mi vida: ¿quién soy?

He aquí mi primera verdad:

Soy este momento.

Soy este aquí y este ahora en plena conciencia.

Soy tiempo y soy espacio.

No hay nada más fuera de mí que la realidad de la que formo parte activamente.

Soy parte de la realidad y ésta no existe sin mí pues soy yo quien la codifica y la hace suya.

Soy realidad, soy pensamiento, soy emoción y soy verdad.

Soy un trozo indivisible de eternidad trabado en un presente intermitente.

Soy vida con conciencia de muerte.

Soy, soy, soy, soy y siempre soy nada más ni nada menos que el constante soy en perpetua evolución.

miércoles, 5 de marzo de 2008